Siempre hay que mezclar los restos que se depositan. No hay que hacer capas de materiales frescos y húmedos o capas de materiales secos, es decir, tiene que verse todo bien mezclado. Esto no significa que sea necesario remover cada día, sino sólo cuando se deposita una cantidad significante de un mismo material, como por ejemplo el césped cortado o un montón de hojas secas.
Ahora bien, si lo que se desea es aproximarse a la perfección para conseguir un compost equilibrado y de calidad, conviene mezclar tres partes de restos húmedos ricos en nitrógeno “verde” (restos de cocina, hojas verdes, césped recién cortado, plantas del huerto o jardín, etc.) por cada parte de restos secos ricos en carbono “marrón” (hojas secas, paja, serrín, ramas trituradas, piñas, etc.).
Pero debido a que la producción de unos restos determinados en una época del año u otra varía, no es necesario estar pendiente de mantener la proporción exacta. Eso sí, habrá que guardar hoja seca cuando tengamos un exceso para cuando no tengamos.
Si se depositan cada día pequeñas cantidades de materia orgánica, basta con mezclar los restos dentro del compostador una vez por semana.
|